MINI-REVIEWS: OBSESSION (2026)



ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.


Voy a comenzar con un chiste:


Esto son dos amigos que van a desayunar a un bar y pide cada uno un chocolate. Pero, los dos son tan bordes con el camarero que este, en represalia, les sirve los chocolates muy muy muy calientes. Uno de ellos se bebe el chocolate de un trago y se queda completamente quieto mientras le salen dos lagrimones de los ojos. 

El otro le mira extrañado y le pregunta:

- ¿Por qué lloras?

A lo que el otro responde con voz melancólica.

- Ay, es que me he acordado de mi pobre madre, a quién le gustaba mucho el chocolate, y eso me ha emocionado.

El otro, más tranquilo, se bebe el chocolate también de un trago y a él también le salen dos lagrimones de los ojos. El otro le mira con una sonrisa de zorro y le pregunta.

- ¿Y tú por qué lloras?

A lo que el otro, fulminándole con la mirada, le responde:

- Porque yo también me acabo de acordar de tu puñetera madre.


¿A qué viene esto? Me preguntaréis.

Pues porque creo que con esta película está ocurriendo algo parecido. Porque una de las razones del enorme éxito que está teniendo esta película radica en el boca a boca. Puede que su presupuesto de 750.000 dólares haga que no tenga que depender de hacer grandes cifras para ser un éxito. Sin embargo, aún así, la película lleva recaudados 263 millones de dólares solo en EEUU y 225 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de ¡488 millones de dólares!

Además, la película está teniendo unas críticas excelentes y está gustando mucho al público, haciendo que el boca a boca sea una de las principales razones de su enorme éxito, como ya he mencionado antes. 



Es aquí donde entra mi teoría -porque es solamente una teoría, ojo -de que, en realidad, los que han visto la película y no paran de recomendarnos verla a los demás lo que en realidad quieren es que suframos los mismo que han sufrido ellos. Al igual que ese hijo de puta del chiste hacía que su amigo se quemara con el chocolate, los que han pasado un muy mal rato -en el peor de los sentidos -viendo esta película quieren que los demás también nos jodamos y por eso no paran de hablar bien de ella. Y apostaría a que los críticos también.

Porque la película es una PUTISIMA MIERDA.

Me he aburrido viéndola lo que no está en los escritos. Solamente dura 109 minutos, ni tan siquiera llega a las dos horas, y se me ha hecho como una película de cuatro horas. No habían pasado ni 15 minutos de película y ya estaba mirando el reloj.

Es todo tan previsible que te sientes vidente viéndola. Encima, su director, el comediante de internet Curry Barker, no hace más que demostrar que no vale para dirigir terror. Por mucho que juegue con las sombras y las siluetas, no consigue generar la misma tensión ni crear la misma atmósfera de horror de la misma forma que lo hacen directores como James Wan. Y no digamos ya cuando llegamos a la parte de los sustos...

Luego, estoy oyendo decir por ahí que la película es original. Una de dos, o están mintiendo o les faltan neuronas en la cabeza, porque la película es de todo menos original.

Para empezar, el argumento es, prácticamente, el episodio de la Mano de Mono de Los Simpson. Aunque, a mi me ha recordado más a un episodio de Historia de la CriptaLoved to Death (1991), dirigido por Tom Mankiewicz y protagonizado por Andrew McCarthy y Mariel Hemingway, que desde luego es mucho más recomendable de ver que esta puta mierda de película.

Luego tenemos que el director no hace más que canibalizar a otras películas. A parte de a James Wan, a quién no para de imitar sin éxito, tenemos esos planos de la chica oculta en las penumbras de una habitación que ya tuvimos en películas como Hereditary (Ari Aster, 2018). Además, esos planos de la chica con sonrisa de loca y la automutilación recuerdan una barbaridad a las películas de Smile, de Parker Finn. Y, vamos, el momento en el que la chica se orina encima seguro que a muchos les habrá recordado El Exorcista (William Friedkin, 1973).



No es que esté criticando esto, ya que hoy en día lo hacen la mayoría de los directores y muchos directores lo han hecho a lo largo de la historia del cine, lo que quiero decir es que no me tomen por gilipollas diciendo que la película es original. Parece que hoy en día cualquier cosa que no sea una secuela o un remake es original.

Pero, bueno, no todo es malo en este film. De este océano de putrefacción hay dos cosas que rescato.

Una de ellas es que no se le de un origen claro a esas ramas que conceden deseos, algo que yo aplaudo, especialmente, en estos tiempos en los que al público se le da todo mascado. Me ha recordado a las películas de los años 80, como Gremlins (Joe Dante, 1984), donde nunca nos explicaban de donde provenían los bichos que dan nombre al film y ni puñetera falta que hace para disfrutar esa película, o Big (Penny Marshall, 1988), donde nunca dejan claro de donde había salido esa máquina de monedas que convertía al niño protagonista en Tom Hanks.

La otra es Inde Navarrette -la hija de Lana Lang en la serie Superman & Lois -, que hace un excelente trabajo dando vida a Nikki, un papel nada fácil de hacer que, de seguro, en manos de una actriz con menos talento, hubiera sido un desastre. Desde luego, aquí el director si ha estado acertado con la elección de esta actriz. Aunque, solamente con ella, porque el resto del reparto es para echarlo de comer a parte. Tan solo rescato al gran cómico Andy Richter, que aparece en la película dando vida a Carter, pero que es completamente desperdiciado en un personaje totalmente anodino.

Hablando de Nikki, por ahí estoy escuchando también unas barbaridades que son para caerse de culo. Y es que hay una parte del público que la consideran la gran villana de la película, afirmando que ella es la responsable de todo por no hacerle caso a Bear. Desde luego, los que dicen eso son GILIPOLLAS. Mira que yo me he pasado la mayor parte del metraje luchando por no dormirme y mirando el reloj cada dos por tres, pero me he enterado de la película mejor que ellos. Bear es un auténtico hijo de puta por mucho que al principio nos lo presente como el típico enamorado no correspondido mientras que Nikki es una víctima. Hay muchos momentos en los que se ve claramente que es consciente en todo momento de que está siendo controlada contra su voluntad -Déjame Salir (Jordan Peele, 2017), otra de las películas canibalizadas por el director -y el desenlace que tiene es terrible, porque puede que al final se libere del hechizo, pero lo hace convertida en asesina y no cabe duda de que terminará en la cárcel o en un manicomio porque nadie va a creer lo de que estaba bajo un hechizo.

Desde luego, ver que hay gente en el mundo que defiende a Bear hace que no me extrañe de que esté el mundo como está.

Bueno, vamos resumiendo ya.



Obsession es una película mala e insoportable que lo único que consigue es aburrir y aturdir. Un montón de mierda que llega hasta la estratosfera, 109 minutos que para mi han sido un auténtico infierno. Una taza de chocolate hirviendo que los que se han quemado con ella han querido que nos quememos los demás.

No me cabe duda de que, en manos de un director más experimentado, como James Wan, el resultado hubiera sido mucho mejor, ya que habrían sabido aprovechar mejor el material que tenía entre manos, por muy pobre que este fuera, y nos habría dado una película mucho mejor. Sin embargo, Curry Barker es un tipo que falla por completo como director de cine de terror y debería dedicarse solo a la comedia que eso es lo que mejor se le da.

De hecho, en lugar de una película de terror podría haber hecho una comedia romántica, ya que el argumento que maneja también vale para las comedias románticas, las cuales yo veo con la certeza de que voy a sufrir una barbaridad sin necesidad de que nadie me engañe.



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